Cambiar de móvil cuando el viejo está roto o perdido
Cuando el móvil viejo ya no está disponible, no hay traspaso directo de nada: solo cuentas con lo que ya tenías preparado antes. Lo que se guardó en una nube se recupera; lo que vivía únicamente en ese teléfono, no.
En corto: si el móvil está roto, perdido o te lo han robado, lo primero es seguridad (bloquear SIM y banco, localizar o borrar el dispositivo a distancia si puedes), y después, recuperación: cada cuenta y cada app tira de su propia copia o de su propio proceso de recuperación, no de un traspaso conjunto.
Qué pasa
Sin el móvil viejo en la mano no puedes escanear un QR de transferencia, ni confirmar nada desde ahí, ni copiar un secreto que solo existía en ese dispositivo. Lo que sí puedes recuperar es lo que ya estaba fuera del teléfono: fotos y chats que se guardaron en una copia de nube, contraseñas de un gestor con cuenta propia, códigos de un autenticador que hacía copia de seguridad, y tu número de teléfono (con una SIM o eSIM nueva de tu operadora). Lo que vivía solo en ese móvil sin copia en ningún otro sitio —un autenticador sin cuenta, una passkey «solo en este dispositivo», unos códigos de respaldo que imprimiste y guardaste… dentro del propio móvil— no se puede recuperar: hay que recrearlo desde cero en cada cuenta.
Por qué pasa
Porque todo lo que hablamos en esta web sobre «pasar algo al móvil nuevo» da por hecho que tienes el móvil viejo delante para iniciar el traspaso. Sin él, cada servicio trata la situación como lo que es: entrar en una cuenta desde un dispositivo completamente nuevo, sin el que tenía la sesión de confianza. Es el mismo problema que cambiar de móvil por decisión propia, pero sin el margen de días (o semanas) para ir comprobando cada cosa con calma.
A quién le pasa más
A quien nunca hizo una copia de sus chats o su autenticador «porque total, el móvil no se va a romper». Y a quien, tras el robo, tarda en reaccionar: cuanto más tiempo pasa sin bloquear la SIM y las apps bancarias, más margen tiene quien tenga el móvil para intentar usarlas.
Si ya te ha pasado
Esto es lo urgente, hazlo ya y en este orden de prioridad, no de pasos técnicos:
- Llama a tu banco al teléfono de bloqueo de tarjetas y banca (disponible 24 horas en todas las entidades) y bloquea el acceso si crees que alguien puede usar la app.
- Llama a tu operadora para bloquear la línea y pedir un duplicado de SIM o una eSIM nueva para tu número; así evitas que alguien reciba tus SMS de verificación.
- Localiza o borra el móvil a distancia si lo tienes activado: Buscar, de Apple, o Encontrar mi dispositivo, de Google, permiten localizar, bloquear o borrar un móvil perdido o robado desde otro dispositivo o desde su web.
- Avisa a la Policía si ha sido un robo (para la denuncia, que tu banco y tu seguro pueden pedirte).
- Entra en tus cuentas importantes (email, Google o Apple, gestor de contraseñas) desde otro dispositivo y revisa sus sesiones activas; si el móvil roto sigue con una sesión abierta en algún sitio, cierra esa sesión de forma remota.
Nadie legítimo te va a pedir una contraseña, un código ni tu PIN para «ayudarte» con nada de esto: si alguien lo hace por teléfono o mensaje diciendo que es tu banco o tu operadora, cuelga y llama tú al número oficial.
Qué comprobar para la próxima vez
- ¿Tienes activado Buscar (Apple) o Encontrar mi dispositivo (Google) en tu móvil actual?
- ¿Sabes de memoria o tienes a mano el teléfono de bloqueo de tu banco y de tu operadora?
- ¿Tu autenticador y tu gestor de contraseñas hacen copia fuera de este móvil?
- ¿Tienes algún código de respaldo guardado fuera del teléfono, no solo dentro de él?
Fuentes oficiales: Apple: Buscar y el Bloqueo de activación · Google: proteger tu dispositivo si te lo roban